El camino de Pau Torrens: esfuerzo y constancia hasta la ACB

Raúl Peraza / 20-02-2026

 
 

A sus dieciocho años, mientras la mayoría de personas de su edad están definiendo su futuro académico, Pau Torrens ya sabe lo que es participar en la Liga ACB. Actualmente juega para el Lleida, donde forma parte del primer equipo y debutó en partido oficial el pasado uno de febrero en el Roig Arena contra el Valencia Basket, club en el que se formó durante cuatro años. En exclusiva para HA10, la joven perla balear repasa su camino, sus referentes y apunta a un futuro lleno de sueños brillantes.

Pau Torrens comenzó en el mundo del baloncesto con tan solo cinco años. Explica que siempre veía a su hermano mayor, que sí jugaba al básquet, y acudía a sus partidos, donde aprovechaba los calentamientos y los descansos para tirar unos tiros. “Yo siempre veía a mi hermano mayor, que él sí que jugaba al básquet, y yo iba a esos partidos, veía esos partidos, en el calentamiento pues tiraba con ellos, en el descanso me iba a tirar un poquito y pues me enganchó el básquet, y decidí dejar el fútbol de lado y enfocarme en el básquet y a día de hoy pues sigo haciéndolo”, relata.

La joven promesa del Lleida también recuerda su formación en el baloncesto formativo, especialmente en el Valle de San Agustín, donde comparte que fue una experiencia espectacular junto a Juanmi y José Mi, quienes se convirtieron en sus mejores amigos en la pista. “Recuerdo siempre la formación en el Valle de San Agustín, espectacular, como antes hemos comentado con Juanmi y con José Mi, que han sido mis mejores amigos siempre en pista. Y nada, lo hemos ganado casi todo en Mallorca, hemos hecho brutalidades, la verdad, hemos ganado campeonatos de Mallorca de Baleares cada año. Y nada, lo recuerdo con mucho amor y la verdad que obstáculos, pues no te diría un obstáculo como en sí, sino te diría el ser constante del trabajo y estar cada día currando, currando, currando. Dejarte de ir fin de semana con tus amigos para entrenar y cosas de esas, pero bueno, siempre salen los frutos y pues hasta donde estamos con el trabajo que se ha hecho”, comenta.

El debut en la Liga ACB fue otro momento inolvidable para Pau. Señala que jugar en la Liga Endesa es el sueño de cualquier niño que comienza a botar un balón y que poder hacerlo contra su exequipo, en el Roig Arena, fue un “gustazo”. Además, valora la presencia de su familia y amigos en las gradas: “Debutar en la Liga Endesa, en la ACB es brutal, la verdad que es lo que sueña todo niño desde que empieza a botar una pelota. Y nada, la verdad que si se puede aparte contra tu ex-equipo, pues un gustazo la verdad, volver a casa en el Roig Arena, en el mejor campo de toda Europa, pues la verdad que un gustazo y la verdad que tener a mi familia en la grada, a mis amigos, la verdad que se sintió muy bien y nada, lo más contento que estoy es por tener a mi familia al lado y poder haber cumplido unos sueños, el primero el mío y después el de mi familia, de verme triunfado”.

Sus referentes también han sido clave en su trayectoria. Pau menciona a Pau Tendero, mallorquín formado en Bahía San Agustín y su padrino, quien ha sido una inspiración constante tanto por su juego como por su personalidad. Además, Rudy Fernández ha marcado su estilo y disciplina desde pequeño: “He tenido como referentes a un mallorquín también formado en Bahía San Agustín, que jugó en Barça y tal, que es mi padrino, Pau Tendero, pues ha sido un referente durante toda mi vida, porque siempre ha sido brutal su juego como persona y me ha inspirado mucho, me ha ayudado mucho a llegar donde estoy. Y también así un poco más profesional o más histórico, pues Rudy Fernández, que siempre también mallorquín, que he ido a sus campos desde pequeñito, o sea que han sido mis dos grandes inspiraciones en el básquet. Y bueno, también son un poco mi estilo de juego, me han ayudado mucho a estar donde estoy y a saber cómo se llevan las cosas y la disciplina que se tiene que tener para llegar aquí”.

Por último, Pau sueña en grande pero manteniendo los pies en la tierra. Considera que jugar en la ACB es una meta alcanzable con trabajo, humildad y respeto, y admite que aspirar a la NBA es difícil, aunque no imposible. Su principal objetivo es construir una carrera sólida y prolongada en la Liga española: “Bueno, no creo que sea soñar en grande, creo que es más el ver al futuro. Yo creo que jugar en ACB es una meta que se está trabajando para ello y creo que se puede llegar a conseguir si se hacen las cosas bien y con humildad, con respeto siempre. Y ya bueno, soñar en grande, pues algún día poder llegar a la NBA, que es muy, muy, muy difícil, pero bueno, siempre se puede llegar, la verdad. Pero bueno, ojalá poder tener una larga carrera en la ACB”.

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Lucas Matsubara: "Este equipo está para grandes cosas"

Gonzalo Díaz / 20-02-2026

 
 

Trabajo. Esa es la palabra que mejor define a la Unió Esportiva Santboiana, según Lucas Matsubara. El jugador del histórico club catalán de rugby lo tiene claro y así lo explica en declaraciones a HA10: “Somos un equipo que se construye sobre esa base”.

Detrás de cada partido, subraya, hay una labor constante del staff —preparador físico, fisioterapeutas, delegados, voluntarios y entrenadores— y, por supuesto, de los jugadores, que entran al campo con la intención de “vaciarnos al máximo y dejar todo”.

La pasión y la combatividad son rasgos que no se negocian en este grupo. Matsubara destaca el compañerismo como una de las señas de identidad del vestuario. “Puede haber mejores o peores partidos, pero nunca se reprocha nada a un compañero”, explica a HA10. En su lugar, el equipo se apoya y celebra cada pequeña acción. El jugador también pone en valor el grupo humano que se ha encontrado esta temporada. “Lo vi pocas veces”, reconoce. La relación entre jugadores y staff es, para él, una de las claves del funcionamiento del equipo.

El peso de la historia añade un componente especial. Defender el escudo de la Santboiana no es algo menor. “Es un orgullo llevar los colores del club más antiguo de España”, afirma. Esa historia centenaria implica una exigencia constante. Representar a un club con más de 100 años y con un pueblo volcado detrás supone una presión que Matsubara intenta transformar en motivación. Y hay un escenario que marca la diferencia: el Baldiri Aleu. “Jugar allí de local es algo único por su grada y por lo que significa el club y su afición”, señala en HA10.

El vestuario se define por la alegría y la naturalidad en el día a día. Jóvenes y veteranos conviven en un ambiente que, según Matsubara, destaca por la buena relación entre todos. “Es difícil que en un grupo tan heterogéneo no haya rispideces, pero en este no las hay”, asegura. En los momentos complicados, el liderazgo recae en el staff y en los jugadores más experimentados, que asumen la responsabilidad y protegen a los más jóvenes del ruido externo. Porque en el rugby, insiste, la unión es esencial: “Son 80 minutos luchando y dejando la vida por tu compañero. Si no existe esa unión, es imposible que el equipo funcione”.

La exigencia de la élite obliga a mantener la regularidad. La liga, explica Matsubara en HA10, es tan igualada que “el último le puede ganar al primero”. Por eso, no se permiten una mala semana de entrenamiento. En cuanto a la evolución del equipo, destaca la mejora en ataque. “Tenemos más volumen de juego y nos animamos más”, apunta. Sin embargo, reconoce que aún deben crecer en la gestión de los finales de partido, tras varias derrotas marcadas por decisiones erróneas en los últimos minutos.

El sacrificio y la búsqueda de equilibrio forman parte del camino. El rugby de élite implica mucho más de lo que se ve en el campo. Alimentación, descanso y cuidados físicos forman parte de la rutina. También hay renuncias personales: viajes, cumpleaños o planes con amigos. Esta temporada, Matsubara tuvo que perderse un viaje a Argentina con su familia y otro por Europa con amigos debido al calendario competitivo. “No me quejo, soy un agradecido por poder dedicarme al deporte de mi vida”, matiza en HA10, aunque admite que son momentos difíciles. La gestión mental es otro reto. Reconoce que tiende a sobrepensar y que encontrar el equilibrio es clave para no “quemarse”. En su puesto de medio melé, la confianza resulta determinante, ya que debe tomar decisiones de forma constante. El apoyo del staff y del entrenador —al que menciona como Juampi— ha sido fundamental para reforzar esa seguridad.

El discurso es partido a partido, pero con ambición. Si hay un encuentro que define la temporada, Matsubara se queda con la victoria en casa ante La Vila, tras una gran semana de trabajo que se tradujo en un triunfo por más de 20 puntos frente a un rival de la zona alta. “Demostramos que si estamos al 100% podemos hacer grandes cosas”, afirma a HA10. El equipo ha vivido altibajos, incluida una racha de cuatro derrotas consecutivas. De ese momento salieron reforzados, poniendo el foco en los pequeños detalles. De cara al tramo final, el mensaje es claro: “Vamos partido a partido, pero este equipo está para grandes cosas”. No van a regalar nada y afrontan cada encuentro como una final.

En cuanto a objetivos y sueños, a nivel colectivo la meta es entrar en playoffs y competir cada partido hasta el último minuto. En lo personal, Matsubara quiere seguir creciendo, afianzarse en la liga y darle alegrías al club. Además, confiesa en HA10 un sueño: disputar el Mundial sub-20 con España esta temporada, una meta por la que asegura estar trabajando. Cuando el tiempo pase, le gustaría que esta plantilla fuese recordada como “un equipo combativo, trabajador, que nunca se rindió y salió a flote a pesar de las adversidades”.

Y si algo deja claro Lucas Matsubara es que en la Santboiana el trabajo no es solo una palabra: es una identidad.

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Jaime Canalejo: El sueño de una medalla olímpica

Silvia Romera / 19-02-2026

 
 

La trayectoria de Jaime Canalejo se ha consolidado con el paso de los años hasta convertirlo en uno de los referentes del remo español. Con dos diplomas olímpicos consecutivos y varias finales internacionales a sus espaldas, el sevillano continúa trabajando con la misma ambición que cuando era adolescente: luchar por una medalla olímpica.

Su relación con el remo comenzó en la infancia y, con la llegada de la adolescencia, dejó de ser un simple entretenimiento para convertirse en una meta deportiva y profesional. “Cuando tenía quince o dieciséis años es la primera vez que voy a la selección y ahí es cuando empiezo a soñar con unos juegos olímpicos”, recuerda en su entrevista con HA10. Aquella primera convocatoria marcó un punto de inflexión, transformando el remo en un proyecto de vida.

El camino hacia la élite no está exento de incertidumbre. El remo es un deporte especialmente exigente tanto en lo físico como en lo mental, y la rutina diaria puede resultar asfixiante. “Es muy duro el día a día. Al final lo que te hace seguir es la pasión y, sobre todo, el sueño de una medalla olímpica”, admitía Jaime para HA10. Esa aspiración ha sido el motor que le ha permitido mantenerse firme incluso en los momentos más complicados.

Uno de ellos llegó en 2015, cuando se quedó a las puertas de la clasificación para los Juegos de Río. Lejos de suponer un freno, aquella decepción terminó siendo un impulso decisivo. “Fue uno de los momentos más duros de mi carrera deportiva. Si no hubiera tenido ese momento tan duro, no creo que hubiese llegado hasta los Juegos de Tokio y París”, explicaba. El trabajo acabó dando sus frutos en Tokio 2020 y París 2024, donde logró sendos diplomas olímpicos. “La evolución es buena. Siempre te quedas con la sensación de estar muy cerca de la medalla, pero dos diplomas olímpicos y remar en dos finales olímpicas es más de lo que siempre hubiese soñado”, aseguraba Jaime en su entrevista con HA10.

En la capital francesa mejoró incluso su resultado anterior con una quinta posición, superando la sexta plaza de Tokio, lo que confirma una progresión constante. “Fue un resultado muy bueno. Aspirábamos a medalla, pero al final todos tienen nivel para conseguirla. Estamos muy orgullosos”, señalaba el sevillano.

Gran parte de ese rendimiento no se entiende sin su compañero de embarcación, Javier García, con quien ha formado una pareja estable y competitiva durante años. Para Canalejo, la clave no reside únicamente en el trabajo sobre el agua. “Somos dos personas tranquilas y muy fáciles de llevar. Nos conocemos desde hace muchos años del club náutico. Eso ha hecho que estemos tantos años juntos y que hayamos tenido buenos resultados”, explicaba Jaime. La confianza mutua y la convivencia deportiva se han convertido en un factor diferencial.

En cuanto al futuro, Jaime lo tiene claro. A corto plazo, se prepara para competir en el Campeonato del Mundo de Ámsterdam, que se celebrará del 24 al 30 de agosto de este año. A largo plazo, la meta permanece intacta: “Una nueva clasificación y volver a soñar con la medalla olímpica en Los Ángeles 2028”.

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Nerea Barrena: El bronce que premió años de constancia

June González / 18-02-2026

 
 

La nadadora pamplonesa Nerea Barrena ha construido su trayectoria desde la constancia, incluso en las etapas en las que los resultados no acompañaban. Desde HA10 hemos repasado con ella sus inicios, los momentos de duda y el proceso de aprendizaje que ha marcado su evolución deportiva.

Nerea comenzó en la natación con apenas seis años, integrándose en el equipo de competición de Lagunak. De aquellos primeros años guarda muy buenos recuerdos: “era —y sigue siendo— mi momento favorito del día”, explica. A los trece años dio un paso importante al empezar a destacar en campeonatos de España con la selección navarra. “Era como un premio al trabajo bien hecho”, reconoce. Aquella etapa trajo también nuevas sensaciones: nervios, presión y la experiencia de competir fuera de casa por primera vez.

Como ocurre en muchos procesos deportivos, no todo fue una progresión constante. Llegaron fases de estancamiento en los resultados y momentos en los que la motivación se resintió. Lejos de abandonar, optó por insistir. “Aprendí que no es solo el tiempo lo que cuenta, sino enamorarte del proceso”, afirma. Esa etapa le ayudó a entender que mejorar no siempre significa rebajar marcas, sino avanzar en aspectos técnicos, tácticos y mentales.

El salto internacional se produjo en 2024, cuando debutó en el Mundial Máster de Doha y logró la medalla de bronce en los 200 metros mariposa. Una experiencia que define como “muy intensa y muy bonita”. Tras haber disputado previamente otras dos pruebas, afrontó la final con buenas sensaciones, aunque consciente del nivel de sus rivales. Durante la carrera se mantuvo en cuarta posición hasta los últimos metros y fue en la última brazada cuando alcanzó el tercer puesto. “Fue increíble la sensación al ver la pantalla”, recuerda.

Ese campeonato marcó un punto de inflexión en su evolución. Más allá del resultado, le permitió aprender a gestionar mejor los nervios y la presión de un escenario internacional, condicionado por factores como la instalación, el público y el ambiente competitivo. “Una vez vivido aquello, ahora manejo mejor los momentos previos a competir”, explica.

La presente temporada está siendo distinta para la nadadora, ya que ha asumido también el rol de entrenadora en su club. Una experiencia que le permite observar la natación desde otra perspectiva. “Muchas veces me veo reflejada en ellos y me encanta esa sensación”, comenta.

A corto plazo, su objetivo está puesto en el Campeonato de España de verano. Más que marcarse metas numéricas, prefiere centrarse en la regularidad, en escucharse y en rendir desde un enfoque saludable. “Cuando haces eso, los resultados llegan”, señala.

De cara al futuro, no descarta volver a competir a nivel internacional. En agosto se celebrará el Campeonato de Europa en Eslovaquia, una cita que todavía está valorando en función de cómo evolucione la temporada. Lo que sí mantiene claro es que, más allá de medallas y marcas, su vínculo con la natación permanece intacto: la pasión que nació con seis años continúa siendo el motor de cada brazada.

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Pablo Robles, el salto precoz a la élite del fútbol sala

Ana María Oprea / 18-02-2026

 
 

Con apenas veinte años, Pablo Robles ya se ha asentado en la élite del fútbol sala español. El joven jugador, que debutó en Primera División con dieciocho años, atraviesa una etapa de crecimiento sostenido en la que combina ambición, sacrificio y humildad. En una entrevista concedida a HA10, repasa su trayectoria, sus metas y la mentalidad que lo define dentro y fuera de la pista.

Dentro del campo, Robles tiene clara su identidad competitiva. Ante los rivales se define como un perfil atrevido y vertical: “Soy un jugador rápido, atrevido y sin miedo”, dice para HA10, reflejando una personalidad valiente tanto en el uno contra uno como en la toma de decisiones.

El camino hasta la Primera División no ha sido sencillo. El propio jugador lo resume con claridad: “Llegar a Primera División no es fácil”, confirma para HA10. Especialmente en España, a la que considera “la mejor liga del mundo”, el salto exige renuncias y disciplina. Habla de esfuerzo, sacrificio y de “cuidarte, dejar ciertas cosas, intentar limitarlas”, como parte inevitable del proceso para competir al máximo nivel.

Su etapa juvenil marcó un punto de inflexión en su formación. Campeón de España sub-19 y capitán de su selección autonómica, guarda aquellos años con especial cariño. De ese periodo destaca los valores inculcados por su entrenador. El salto al profesionalismo llegó pronto. “Yo tenía dieciocho años, era muy joven”, recuerda para HA10. Reconoce que notó el cambio al aterrizar en Primera División, aunque subraya que la adaptación ha sido fruto del trabajo diario y del aprendizaje constante junto a compañeros y cuerpo técnico.

En el presente curso, uno de los aspectos que más está trabajando es el juego sin balón. Admite que le gusta tener la pelota y que le cuesta no participar directamente en la acción, pero se esfuerza por ofrecer más apoyos y soluciones colectivas al equipo.

Sobre su llegada al club, Robles no duda. La oportunidad apareció cuando aún era adolescente y decidió aprovecharla. No todo se resume en minutos y protagonismo. Cuando le toca esperar desde el banquillo, apuesta por la madurez. Reconoce que es complicado, pero tiene clara la actitud que debe adoptar: “Intento sobre todo apoyar a los compañeros y ser un buen compañero de equipo”, asegura para HA10. Para él, la clave está en seguir trabajando con más intensidad y mantener una energía positiva dentro del grupo.

Jugar en Primera División a los veinte años es, como él mismo reconoce para HA10, “Obviamente, es un sueño”. Lleva practicando fútbol sala desde muy pequeño y alcanzar la élite representa la recompensa al esfuerzo y al sacrificio.

Su ambición no se detiene ahí. Entre sus metas a largo plazo, lo tiene claro: “Vestir la camiseta de la selección española absoluta y ganar una Copa de España”. Esta temporada disputará por primera vez la Copa de España absoluta, una competición que considera especial y que afronta con ilusión.

Aunque admite que no sabe qué habría ocurrido si no hubiese llegado al profesionalismo, sí tiene algo claro: nunca se ha desligado del fútbol sala. Es su pasión, su rutina y su forma de entender la vida. Con trabajo, humildad y ambición, Pablo Robles encarna a una generación que no solo aspira a llegar, sino también a mantenerse. Y, por ahora, su historia no ha hecho más que empezar.

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Álex Rovira, el canterano del SHUM Maçanet que lucha por la permanencia en la OK Liga

Víctor Nieto / 17-02-2026

 
 

Álex Rovira es el encargado de defender la portería del SHUM Maçanet en la OK Liga hockey sobre patines. Canterano del conjunto catalán, inició su trayectoria en la categoría infantil de primer año y fue progresando por las distintas etapas formativas del club hasta debutar con el primer equipo. En la presente temporada, suma ya doce campañas defendiendo la camiseta del conjunto masanetense en la élite.

El SHUM Maçanet es actualmente el segundo equipo que más goles ha encajado en la competición. Ante los problemas defensivos del conjunto dirigido por Jordi García, Álex analiza a HA10 las causas. “Empezamos bastante bien la primera parte de la primera vuelta, pero ahora llevamos unos partidos donde estamos encajando más, sobre todo en transiciones y contras. Somos conscientes de ello y seguro que lo vamos a mejorar. También hemos tenido ahora pistas difíciles y equipos de la parte alta que tienen mucha calidad y te condenan los errores defensivos”.

Recién ascendidos, el calendario les situó en la primera jornada ante el Liceo, líder de la competición, a domicilio. Rovira recuerda aquel encuentro y explica cómo afrontó el reto a nivel técnico. “Fue un partido muy disputado, donde ya notamos el nivel que hay en la OK Liga, además jugando en Riazor. Por suerte, ese partido nos salió todo de cara y Pompi estuvo muy muy bien y, en el final del partido, conseguimos rascar un punto de un equipo que no ha perdido en casa en lo que llevamos de liga, si no recuerdo mal”.

En la portería del conjunto gerundense comparte minutos con Jordi Pons, conocido como “Pompi”. El guardameta subraya a HA10 la importancia del aspecto humano y mental en una posición tan específica. “He tenido la suerte de poder compartir portería estos años con muy buenas personas, tanto Pompi como Tomás en años anteriores, y es con lo que me quedo. La posición del portero, la parte mental, es muy importante y es donde yo creo que nos ayudamos más. Pompi estos años ha jugado más que yo y lo está haciendo realmente bien. Nuestra relación es muy buena y trato de, cuando me toca salir, mirar de ayudar al equipo, ya sea en penaltis o faltas directas o en inferioridades”.

El pasado curso, el equipo logró el ascenso a la máxima categoría, una transición que, según Rovira, se nota especialmente en determinados aspectos del juego. “Sin duda, la velocidad. En OK Liga todo pasa más rápido y la toma de decisiones es muy rápida. También en OK Liga hay más especulación con los partidos, quizá porque todo está muy apretado y nadie quiere cometer errores. En OK Plata, sabes que te puedes equivocar y, por calidad, acabar sacando el partido. En OK Liga, los errores se pagan más caros y cuesta mucho más remontar los partidos”.

El hockey sobre patines atraviesa un proceso de evolución constante. El portero percibe una mayor diversidad de estilos bajo palos y un avance significativo en la preparación técnica. “Quizá es mi visión y me fijo más, pero hoy en día no veo dos porteros iguales. Y, sobre todo, hay que destacar la profesionalización del deporte: hoy en día se hace mucho vídeo, y en pelota parada los porteros estudiamos mucho a los rivales, y ellos también a nosotros, y eso se nota”.

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Cuando todo te hunde, el mar te enseña a salir

Héctor Alonso / 17-02-2026

 
 

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Pablo Díaz, jugador del Tenerife Echeyde: "Somos una piña y vamos a luchar cada segundo de cada partido"

Gonzalo Díaz / 14-02-2026

 
 

La máxima categoría del waterpolo español exige algo más que talento: demanda carácter, disciplina y una cohesión que se construye también fuera del agua. Pablo Díaz, jugador del Tenerife Echeyde, lo resume con una palabra que define la identidad del vestuario: “Piña”.

“Somos un grupo donde todos nos llevamos muy bien y tenemos buena cohesión tanto dentro del agua como fuera”, explica Díaz a HA10. Una unión que, según el jugador, es la base sobre la que se edifica el rendimiento colectivo.

Cuando el equipo salta a la piscina, hay varios valores que lo representan. Pablo no duda en enumerarlos: “Constancia, disciplina, sacrificio y respeto”. Cuatro pilares que sostienen a un conjunto que compite en la élite y que debe demostrar su nivel jornada tras jornada.

Defender el escudo no tiene el mismo significado para todos. El jugador reconoce que no se vive igual ese sentimiento cuando se acaba de llegar que cuando se ha crecido en el club. “Para todo el equipo, el significado principal es la responsabilidad”, señala en HA10, recordando que son uno de los primeros equipos de la entidad y referentes para los más jóvenes. En su caso, el vínculo es todavía más profundo: “Lo defiendo con orgullo porque es el club que me ha visto crecer y me ha dado oportunidades”.

El vestuario, según explica Díaz, se define por lo que ocurre más allá del entrenamiento. No se trata solo de cumplir con las sesiones y marcharse a casa. “No hay malos rollos. Después de entrenar seguimos haciendo grupo: nos vamos a tomar un café, a comer o hacemos convivencias juntos”, cuenta a HA10.

En un deporte con una carga física y mental tan alta como el waterpolo, la cohesión no es un valor añadido, sino una necesidad. “Pasamos muchas horas juntos y si no hay buena unión entre jugadores y staff técnico, el equipo no funcionaría como lo está haciendo”, afirma.

El principal reto de competir en la élite es mantener el nivel competitivo sin margen para la desconexión. “Estar al 200% en cada partido”. Esta temporada, el conjunto tinerfeño ha dado un paso adelante, especialmente en el apartado defensivo. Díaz destaca el nivel de los porteros y el trabajo realizado para adaptar la defensa a las características de la plantilla.

Ese rendimiento se sostiene sobre sacrificios poco visibles. Dobles sesiones, horas de entrenamiento y renuncias en el ámbito social, académico y profesional. “Existen muchos sacrificios”, reconoce en HA10.

El desgaste físico se mitiga con el trabajo de los fisioterapeutas del staff, mientras que el plano mental depende en mayor medida de cada jugador. “Hay momentos de la temporada que se hacen cuesta arriba, pero cada uno lo gestiona a su manera”, explica, aunque subraya la importancia del apoyo profesional en ese aspecto.

Compatibilizar el waterpolo de élite con los estudios o la vida personal exige planificación. En su caso, Díaz asegura estar llevándolo bien, manteniendo al día la parte académica y aprovechando el tiempo libre cuando es posible.

Si hay un partido que refleja la temporada, el jugador señala el duelo ante el Atlètic-Barceloneta. Pese al resultado adverso, el equipo compitió hasta el final. “Lo dimos todo y nunca dejamos de creer, aunque ellos fueran mejores sobre el papel”, recuerda en HA10.

Las lecciones también llegan en los momentos complicados. Díaz lo resume con claridad: “Si cada uno tira por su cuenta, las cosas no saldrán bien. Somos un equipo y tenemos que ir todos juntos a por el objetivo”.

¿Soñar en grande o avanzar paso a paso? El jugador apuesta por combinar ambición y realismo. El mensaje al resto de equipos de la liga es directo: “Lucharemos cada segundo de cada uno de los partidos que nos quedan”.

El objetivo está marcado: mantenerse en la División de Honor Masculina. Y cuando el tiempo pase, Pablo Díaz tiene claro cómo le gustaría que se recordara a esta plantilla. “Como un grupo con una cohesión brutal, que competía dentro del agua gracias a eso”, concluye en HA10.

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“Nada es inalcanzable”: Arbidel González, de empezar “siendo nadie” a competir en los Juegos Olímpicos

Raúl Peraza / 13-02-2026

 
 

Arbidel González Álvarez, nacido en Corvera, es un deportista olímpico español que compite en natación y está especializado en el estilo mariposa. Para HA10, explica quién es y en qué se está formando: “Soy Arbidel González, tengo veintitres años, soy procedente de Asturias, pero ahora mismo estoy viviendo en Madrid, porque estoy becado en el centro de alto rendimiento allá en La Blume, y pues nada, estoy estudiando fisioterapia en la UCAM”.

Además, relata cómo y por qué comenzó en la natación: “A mí me dijeron mis padres que como fue el único deporte que no practicaron de pequeños ellos, entonces como que siempre han querido practicarlo y querían que me moviese bien en el agua, simplemente, o sea, fue por cosas de mis padres. Sí que es verdad que por mi familia paterna hay bastante fama de que mi bisabuela y toda la abuela nadaban, entonces pues eso”.

También comparte cómo se vive la experiencia de unos Juegos Olímpicos: “Es diferente a cualquier otro campeonato porque al final en un europeo o en un mundial todo está como más controlado. En unos Juegos es como que todo el mundo está en el mismo sitio, en las mismas condiciones y no son condiciones óptimas para rendir. O sea, si tú te das cuenta, si ves los resultados en un mundial y en unos Juegos Olímpicos, el mundial suele ser más exigente que en unos Juegos. Así que es verdad que el hecho de ser unos Juegos Olímpicos y que pasen cada cuatro años, pues al final es como que da un plus”.

Posteriormente, analiza la forma de vida de un deportista olímpico y los sacrificios que implica: “Pues yo llevo, por ejemplo, desde los catorce años fuera de casa. Empecé en tercero de la ESO. Yo vivía en Avilés y me moví a Oviedo, un centro de tecnificación deportiva, para seguir entrenando y centrarme en los entrenos. Y eso, estuve cuatro años allí en Oviedo, luego me moví un año a Barcelona, al centro de alto rendimiento de Sant Cugat, y este es mi quinto año aquí en Madrid, en La Blume. Entonces, al final yo creo que lo que más se pierde sobre todo es el tema de la familia, sobre todo si te tienes que mover de ciudad”.

Tras alcanzar el decimosexto puesto y disputar las semifinales en unos Juegos Olímpicos, además de proclamarse campeón en el Abierto de Portugal de 2024 (100 metros mariposa) y en el Abierto de la Acrópolis de 2024 (200 metros mariposa), González señala sus referentes tanto a nivel nacional como internacional: “A ver, siempre me he fijado a nivel internacional en Michael Phelps, porque al final nadaba también las mismas pruebas que yo. Y a nivel nacional en Mireia Belmonte, que tuve la oportunidad de entrenar con ella”.

Actualmente, Arbidel se encuentra en Sierra Nevada realizando una concentración de entrenamiento en altura durante tres semanas y explica sus beneficios: “A ver, pues el objetivo de estar aquí es al final estar más centrado en lo que es el entreno. Al final tú estás aquí en una residencia en la que solo vienes a entrenar, comer y dormir. El objetivo de estar en altura es aumentar los glóbulos rojos para luego cuando vayas a nivel del mar, te ayuda a tener una mejor capacidad aeróbica, descansar mejor y recuperar mejor.”

Por último, deja un mensaje para los jóvenes nadadores españoles en exclusiva para HA10: “Pues que se esfuerce. Porque creo que nada es inalcanzable. Porque yo empecé siendo nadie, por así decirlo. Yo cuando era muy pequeño no llegaba ni a un campeonato de España ni a ninguna medalla en plan nacional de mi edad. Y al final con mucho trabajo y esfuerzo y sacrificio consigues muchas cosas, incluso más de las que te esperas”.

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Mar Molné: Del tiempo en familia a los Juegos Olímpicos

Silvia Romera / 12-02-2026

 
 

El tiro olímpico no es un deporte que suela ocupar portadas ni protagonizar emisiones en canales deportivos. Sin embargo, es dentro de ese silencio donde se construyen trayectorias como la de Mar Molné. La tiradora catalana pasó de acompañar a su padre al campo de tiro con apenas catorce años a quedarse a las puertas del podio olímpico y proclamarse campeona del mundo en 2025. Un crecimiento algo oculto que, con el tiempo, obtiene su recompensa.

Su historia con el tiro nació en el entorno familiar. “Yo empecé porque mi padre era cazador y tirador, entonces en mi casa estábamos bastante familiarizados con el tema”, comentaba Mar en su entrevista con HA10. En plena adolescencia, con la idea de pasar más tiempo con su padre y encontrar un deporte con el que se sintiese identificada, Mar encontró en el tiro una combinación perfecta. “Lo probé y me gustó bastante y le dije, mira papá, cómprame una escopeta, pero yo no voy a cazar, yo voy a tirar al plato”.

Desde sus primeras competiciones con la Federación Catalana, su progresión fue rápida. En categorías junior ya destacaba por encima del resto, lo que le facilitó su salto al alto nivel. “La federación apostó por mí y me ayudaba bastante. En el sentido de las competiciones internacionales, proporcionarme un entrenador más allá del autonómico…”, confesaba Mar para HA10. Por eso, el paso de junior a senior fue más natural de lo esperado. “Yo ya lo tenía bastante asimilado porque incluso estando de junior ya competía con la senior”. Su progresión sorprendía incluso en casa, donde su padre escuchaba con incredulidad cómo los entrenadores de su hija aseguraban que tenía algo especial.

Con solo veintidós años, Mar disputó sus primeros Juegos Olímpicos, terminando en cuarta posición. Un resultado que, lejos de ser una derrota, se convirtió en uno de los mayores aprendizajes de su carrera. “Mi cuarto puesto fue la competición que más me ha enseñado durante toda mi carrera porque aprendí cómo actuar tanto dentro de la cancha como fuera”. En la fase de clasificación firmó su mejor marca personal en un momento de mucha exigencia, pero en la final, un fallo con el control del espacio la llevó a quedarse fuera del podio. Una experiencia que, como ella misma explica, le sirvió para no repetir el mismo error meses después en el Campeonato del Mundo.

Quedarse a un paso de la medalla olímpica transformó su mentalidad competitiva. “Lo que mejora es la confianza de saber que tú puedes hacerlo”, afirmaba en su entrevista con HA10. Más allá del resultado, la tiradora se queda con la certeza de estar al nivel de competir entre las mejores. “Sobre todo la confianza y la seguridad de que, aunque falles mucho, puedes conseguirlo”.

Esa mentalidad se reafirmó en 2025, cuando logró proclamarse campeona del mundo tanto en categoría individual como por equipos; dos realidades distintas dentro de un mismo deporte. “A nivel individual no dependes de otros para conseguir lo que tú quieres. O fallas tú o ganas tú. Pero el equipo también te aporta algo especial y es muy bonito”.

Con el próximo ciclo olímpico ya en marcha, la mirada está puesta en los Juegos de 2028. “El objetivo principal a largo plazo son Los Ángeles”. No obstante, y más allá de los resultados, la tiradora apunta a un objetivo más amplio que los triunfos o participaciones en competiciones concretas. “Lo que más busco es estabilidad en el sentido regularidad, resultados, sensaciones. Hacer siempre lo mismo y controlar también la mente y el cuerpo”. Con este margen de mejora y con la idea de demostrar que lo de París no fue casualidad, Mar Molné inicia ahora un ciclo de preparación más ambicioso rumbo a Los Ángeles 2028.

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Óscar Asensio: la ambición y el disfrute que impulsan su waterpolo

June González / 11-02-2026

 
 

Óscar Asensio, jugador profesional de waterpolo, se ha consolidado como una pieza clave en el Club Natació Sabadell. En esta entrevista con HA10, nos cuenta su trayectoria en el deporte: desde sus inicios de la mano de su padre, su formación en el Centro de Alto Rendimiento de Sant Cugat, las dificultades al dar el salto a la élite y su situación actual, con la ilusión intacta y objetivos muy claros.

El vínculo de Asensio con el agua comenzó prácticamente antes de aprender a andar. Con apenas dos años empezó a nadar en la Unió Esportiva Horta y, a los siete, tuvo la oportunidad de compaginar la natación con el waterpolo. Durante varios años alternó ambas disciplinas hasta que, a los catorce, decidió apostar definitivamente por el waterpolo.

El punto de inflexión llegó con su entrada en el Centro de Alto Rendimiento de Sant Cugat. “Aprendí lo que implica ser un jugador de alto rendimiento y se me abrieron puertas para poder dedicarme profesionalmente a este deporte”, explica. Fue entonces cuando el waterpolo adquirió un papel mucho más serio en su vida. En esa etapa de transición a la élite, Óscar destaca la importancia de aprender a convivir con el error. “Siempre vas a cometer errores durante los partidos, pero tienes que saber superarlos para seguir ayudando al equipo”, reflexiona. En su filosofía hay un concepto que repite con convicción: jugar feliz. “Si no juegas feliz, es imposible jugar bien”.

Su trayectoria antes de llegar al Sabadell ha estado marcada por distintas etapas que, según él, le han aportado un aprendizaje constante. “De cada club y cada temporada te llevas lecciones que te ayudan a crecer”, afirma. Compañeros, entrenadores y experiencias han ido moldeando su carácter competitivo en un deporte donde el trabajo colectivo es fundamental.

Competir en un club como el Club Natació Sabadell, acostumbrado a pelear por todo, implica convivir con una exigencia permanente. Lejos de intimidarle, lo toma como una motivación diaria. “El club busca estar siempre en lo más alto y por eso hay que trabajar cada día”, señala.

Actualmente, Óscar Asensio atraviesa una etapa de claridad y ambición. Tiene claramente definidos sus objetivos individuales y colectivos, y su prioridad es disfrutar para rendir mejor. En lo personal, destaca una evolución en la parte defensiva, consciente de que la defensa es un pilar fundamental para aspirar a títulos.

A corto plazo, su meta es clara: seguir trabajando y disfrutando mientras el equipo pelea por los objetivos marcados. A largo plazo, quiere mantener la misma ilusión y las mismas ganas de mejorar y disfrutar del waterpolo. Porque, si algo define a Óscar Asensio, es esa combinación de ambición y disfrute que, como refleja esta conversación con HA10, le impulsa a seguir creciendo dentro y fuera del agua.

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Diego Rojas, la joven promesa chilena que busca brillar en la OK Liga de hockey patines

Víctor Nieto / 11-02-2026

 
 

Diego Rojas es un joven jugador del Reus Deportiu que compite en la OK Liga de hockey patines. A temprana edad decidió abandonar su país natal, ya que en Chile no existe una liga profesional de este deporte, y emigró a España con el objetivo de acercarse a la élite. En su proceso de adaptación tuvo que afrontar una pandemia en soledad en un país desconocido para él, además de numerosos retos personales y deportivos.

El conjunto catalán se sitúa entre los ocho primeros clasificados de la competición. Sin embargo, es el tercer equipo que menos goles ha anotado y el tercero que más ha encajado dentro de ese grupo de cabeza.“A lo mejor estar más acertado de cara a puerta, que bueno, tuvimos un momento no muy bueno por ahí por la media de temporada, en noviembre o en diciembre, que se nos escapaban los partidos por no estar acertado de cara a puerta. Creo que la temporada pasada, que fue una muy buena temporada del equipo, nuestra mayor virtud fue la defensa, que encajábamos muy pocos goles y creo que la clave para estar mejor es estar más sólidos en defensa, que estos últimos partidos vamos en línea ascendente y creo que vamos por buen camino”.

En una entrevista anterior, el chileno afirmó que “en Chile estamos a años luz a nivel deportivo respecto a lo que ves en España”. A partir de esa reflexión, Diego expone tres cambios estructurales que considera necesarios para reducir esa distancia.“Es una muy buena pregunta, lo he pensado siempre, a veces hablo con gente de allí, estamos a una distancia muy grande y creo que hay que empezar por la base. Creo que para ayudar a diversificarlo, si se puede empezar a crecer en otras regiones y hacerlo un deporte más nacional, así que creo que la primera medida sería implementarlo más como taller extraescolar en los colegios, mientras más mejor. Diversificarlo a nivel nacional y luego buscar más apoyo económico en el sentido de sponsors, empresas, creo que esos serían los tres cambios que haría para subir el nivel del hockey en Chile”, declara el jugador del Reus para HA10.

Rojas también tuvo que afrontar el confinamiento lejos de su entorno familiar.
“Lo que más me ayudó fue la facilidad en el sentido de poder hablar con amigos por videollamada, estar jugando a la Play o cosas así, que me hicieron pasarlo mucho más rápido en el sentido de no sentirme solo, de estar bien. Aparte como había que estar encerrado en casa, al final tendría que hablar con mis amigos por videollamada en Chile, estando aquí o allí, la verdad es que no se me hizo tan duro como pensaba al principio”.

Su entrenador, Jordi García, lo define como un jugador muy completo y con buena toma de decisiones, aunque considera que debe seguir mejorando en la finalización y en la colocación en zonas interiores.“La finalización creo que no tiene mucho misterio, es repetición tras repetición y ser constante. Aparte a nivel de entreno intento hacer un trabajo extra siempre que puedo, aparte del trabajo que hacemos en pista si puedo ir solo a la pista y trabajar la finalización, que sé que es un punto que tengo que mejorar, para mí es clave. Y a nivel de posicionamiento, esto no es tanto como la definición de trabajo repetitivo, sino que es más de, a lo mejor, después de los partidos, analizar el video, decir, mira, aquí estoy bien colocado, aquí no, para mejorarlo para el siguiente partido. Que son, bueno, dos aspectos diferentes, uno lo trabajo más como a nivel de repetición, de entreno, y el otro es más a nivel de ver vídeo, saber para mejorar para el siguiente partido”.

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Antoñito: de la constancia al liderazgo en la Primera División

Ana María Oprea  / 10-02-2026

 
 

Antonio Sierra García, conocido en el fútbol sala como “Antoñito”, se ha convertido en una pieza importante del Manzanares Fútbol Sala en su proceso de consolidación en la Primera División. Alejado del foco mediático, el ala madrileño ha adquirido peso dentro del vestuario gracias a su experiencia, regularidad y compromiso con el proyecto deportivo del club.

Dentro y fuera de la pista, el jugador se define desde la sencillez. Se considera una persona tranquila, cercana y respetuosa, una forma de ser que traslada al juego. Como ocurre con muchos futbolistas, el fútbol sala apareció en su vida como una afición. En sus primeros años, el balón era únicamente una fuente de disfrute. Sin embargo, las primeras convocatorias con la selección madrileña y el interés de clubes de mayor nivel empezaron a modificar sus expectativas.

El punto de inflexión llegó con diecisiete años, cuando fue convocado por el primer equipo del entonces PSG Móstoles. Los entrenamientos con el primer equipo y la disputa de partidos amistosos le permitieron visualizar por primera vez la posibilidad real de dedicarse profesionalmente al fútbol sala. “Ahí es cuando ya empiezo pues a ver que podría llegar a dedicarme a ello”, recuerda para HA10.

Ese proceso culminó con la firma de su primer contrato profesional con Caja Segovia, un momento determinante en su carrera. Para el jugador, este paso supuso la confirmación de su asentamiento en la máxima categoría: “Ya cuando firmé mi primer contrato profesional ya con Caja Segovia, ya ahí es cuando yo ya me vi ya como asentado en primera”, afirma para HA10.

Desde entonces, su trayectoria ha sido la de un jugador estable en la élite, acumulando temporadas y experiencia al máximo nivel competitivo. Entre los episodios más significativos de su carrera destaca el ascenso del Manzanares FS a Primera División. Más allá del éxito deportivo, aquel logro tuvo un fuerte componente emocional y simbólico: un club humilde, procedente de un municipio pequeño, alcanzaba la máxima categoría del fútbol sala nacional.

La temporada estuvo condicionada por las restricciones derivadas de la pandemia, con pabellones vacíos y una incertidumbre constante. A pesar de ese contexto, el equipo logró el objetivo y el recuerdo permanece muy presente en la memoria del jugador. “Al final lo recuerdo como un momento muy bonito en mi carrera”, afirma para HA10.

Desde aquel ascenso, el Manzanares FS no solo ha logrado mantenerse en Primera División, sino que ha consolidado su presencia en la categoría. Antoñito afronta su sexta temporada en el club, una continuidad que refleja tanto su relevancia deportiva como su identificación con el proyecto.

Con el paso de los años, su papel dentro del equipo ha evolucionado. Actualmente es uno de los jugadores con más partidos en Primera División con el Manzanares FS, una condición que le ha llevado a asumir un rol de referencia para los jóvenes y los recién llegados. “Como veteranos siempre intentamos ayudar en todo lo posible a los jugadores que llegan nuevos”, explica para HA10.

A punto de cumplir treinta y seis años años, Antoñito no plantea una reducción de exigencia. Su objetivo es prolongar su presencia en la élite el mayor tiempo posible, cuidando su preparación física y aportando al equipo desde la experiencia. “Mi objetivo es seguir manteniéndome en la élite y ayudar al equipo en todo lo que me necesiten”, afirma para HA10.

Pese a su larga trayectoria, la presión sigue siendo un factor presente, especialmente en las temporadas en las que el objetivo principal es evitar el descenso. Para el jugador, estos escenarios son los más complejos desde el punto de vista mental y emocional.

En el plano competitivo, la Copa de España ocupa un lugar especial en sus aspiraciones. La posibilidad de conquistar un título con el Manzanares FS representa una motivación añadida. “Me encantaría ganar algún título con el Manzanares porque sería culminar mi carrera en lo más alto”, explica el jugador para HA10.

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Lo que la Super Bowl LX ha tenido y LaLiga jamás tendrá

Silvia Mato / 10-02-2026

 
 

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¡De Sousa vuela en Madrid! Oro y líder mundial en pista cubierta

Silvia Romera / 09-02-2026

 
 

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Récord nacional! Quique Llopis vuela en los 60m valla en Madrid

Guillermo Lanchas / 07-02-2026

 
 

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Millán Jiménez: del baloncesto riojano al reto de consolidarse en la ACB

Raúl Peraza / 07-02-2026

 
 

Millán Jiménez es una de las promesas del baloncesto español nacida en Calahorra, La Rioja. En la actualidad, se encuentra cedido en el Hiopos Lleida, aunque pertenece al Valencia Basket. Alero de veintitrés años, se formó en el ABQ Calahorra, su club de origen, hasta que en 2018 firmó por el conjunto valenciano. Con su equipo juvenil logró la cuarta posición en el Campeonato de España y debutó en 2019 con el primer equipo en Euroliga.

Millán Jiménez relata a HA10 cómo comenzó su relación con el baloncesto y qué papel jugó su entorno familiar en sus inicios:
“Desde pequeño siempre el baloncesto ha estado en mi casa. Mi padre siempre me lo ha inculcado desde pequeño. Y bueno, ha estado ahí en la familia, creo que tampoco he tenido demasiadas opciones de jugar a otra cosa. Él siempre ha estado, ha montado torneos, ha sido mi entrenador, y siempre ha estado muy presente. Entonces, a mí desde pequeño me ha gustado el baloncesto”.

El alero también analiza la lesión de tobillo que sufrió en la temporada 2022-2023 y reflexiona sobre el proceso de recuperación y su impacto personal y deportivo:
“Bueno, creo que encima de ese año era mi primera oportunidad en el primer equipo, porque es el primer año que a todos los aspectos soy jugador del primer equipo. Y en el campeonato de Europa en verano, justo antes de la pretemporada, pues a pesar de que ganamos, me costó un tobillo. Y nada, luego cuando llegó a Valencia intentó entrenar, porque bueno, como te he dicho, es el primer año que podía estar con el primer equipo. Pero vemos que la cosa no va bien, intentamos ahí un tratamiento conservador, no funciona. Y al final pues decido operarme, porque las molestias pues eso, no me hacían estar como yo quería estar. Y es el año siguiente ya en el que puedo volver a disfrutar como jugador, y es el jugador en Burgos. Y bueno, ¿qué me ha hecho cambiar esta lesión? Pues yo creo que te hace ver que nunca estás tan arriba como crees, ni tan abajo. Que hay que mantenerse un poco y ser consciente de que en un momento se te puede ir todo por los aires. De saber que tienes que trabajar mucho para estar ahí, pero que luego hay que trabajar mucho para mantenerse. Bueno, pues el hecho de saber que un día puedes estar ahí campeón de Europa y que se te anuncie como jugador del primer equipo. Y en realidad al año siguiente no saben lo que va a pasar de ti, porque te has perdido un año entero sin jugar. Entonces eso creo que te hace un poco poner los pies en la tierra y ser más fuerte también mentalmente”.

En exclusiva para HA10, Jiménez detalla sus objetivos tanto a nivel individual como colectivo:
“Bueno, a nivel personal creo que era importante dar un salto más y poder demostrar que puedo estar en ACB, que puedo ser un jugador ACB e ir ganando importancia en la liga. Y a nivel colectivo te diría que es verdad que el presupuesto y la plantilla se han mejorado con respecto al año pasado aquí en Lleida. El objetivo de primeras debe ser salvarse, mantener la categoría e ir dando pasos poco a poco para ver si luego intentar ganar el máximo de partidos posibles y ver hasta dónde podemos llegar. Pero creo que es el segundo año del equipo en la ACB y que hay que ir poco a poco dando pasos, poquito a poco”.

Por último, recuerda su experiencia con el primer equipo del Valencia Basket en Euroliga, cuando fue convocado para el partido ante el Olimpia Milano:
“Bueno, pues es verdad que tuve la suerte de poder estar ese año en algunos entrenamientos con el primer equipo y me llegó la oportunidad. Cuando yo estaba en el instituto, me avisaron de que tenía que pillar el avión y que nos íbamos a Milán y la verdad es que estoy muy agradecido al club y a Jaume Ponsarnau, que fue el que me puso ahí. Y al principio te diría que cuando lo estás viviendo no eres consciente de lo que realmente significa y que luego es a la larga cuando le das el valor. Por ejemplo, ahora o en unos años es cuando le doy el valor que en realidad tiene. Cuando estás ahí eres un poco inconsciente y no sabes muy bien dónde estás”.

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Carlos García Cuenca: “La incomodidad es necesaria para crecer”

Gonzalo Díaz / 06-02-2026

 
 

La selección absoluta femenina de hockey hierba vive un proceso de evolución constante, marcado por un crecimiento sólido y sostenido. Este avance no se entiende sin la figura de Carlos García Cuenca, actual seleccionador nacional, quien desgrana en HA10 las claves del proyecto, la identidad del equipo y el valor humano que hay detrás de un grupo que compite ya entre las mejores selecciones del mundo.

Si tuviera que definir a esta selección en una sola palabra, García Cuenca lo tiene claro… o mejor dicho, en dos. “Responsabilidad e incomodidad”, explica a HA10. La primera refleja un deporte que él mismo define como “pseudo profesional”, donde el compromiso de las jugadoras es una de sus grandes virtudes. La segunda, entendida como una incomodidad positiva, está orientada al crecimiento: “Buscamos situaciones que generen momentos incómodos, porque son los que te hacen mejorar”.

Esa mentalidad se traslada directamente al terreno de juego. España quiere ser protagonista con la bola, pero también marcar diferencias sin ella. “Basamos nuestro juego en dos fases: posesión y recuperación. Nos gusta tener la bola, pero también somos un equipo muy agresivo y muy responsable cuando toca recuperarla. Tenemos las ideas claras y eso es una de nuestras señas de identidad”, detalla el seleccionador en conversación con HA10.

El proyecto avanza incluso por delante de lo previsto. El objetivo marcado a cuatro años era estar a las puertas de los Juegos Olímpicos y situarse entre las cuatro mejores selecciones del mundo. “En solo un año hemos crecido una barbaridad. Nos hemos adelantado un poco, pero la idea debe seguir siendo la misma: trabajar para estar entre las cinco o seis mejores del mundo durante este ciclo”, señala.

Dirigir a la selección nacional femenina es, para García Cuenca, un privilegio que conlleva una enorme responsabilidad. “Es un honor y a la vez una presión muy grande. Eres un referente para tu país en ese deporte y eso exige un nivel de responsabilidad altísimo”, reconoce a HA10.

La competitividad es otra de las claves de su enfoque. En un hockey femenino cada vez más igualado, España busca pelear cada partido, especialmente ante selecciones del Top 10 mundial. “Países Bajos y Argentina están un paso por delante, pero del tercero al décimo hay muchísima igualdad. Nuestro reto es ser competitivos siempre y ponerle las cosas difíciles a cualquier rival”.

Para seguir creciendo, el margen de mejora está claro. “Tenemos que ser más efectivas de cara a gol, mejorar el penalti córner y seguir haciendo cosas diferentes al resto. Eso es lo que nos da una identidad propia y nos convierte en un equipo muy complejo de competir”, afirma.

Los objetivos siempre se plantean con coherencia y sin presión innecesaria. García Cuenca insiste en que, en competiciones como la Pro League, el objetivo principal es mantenerse: “Es el torneo que te prepara para todo lo demás. Estar ahí año tras año es fundamental”. En otros campeonatos, como el Europeo, el planteamiento varía según el contexto, permitiendo al equipo competir sin miedo y disfrutar cuando se alcanzan las metas marcadas.

Dentro del vestuario, el equilibrio entre juventud y experiencia es un punto fuerte. “Tenemos un grupo muy sano. Las veteranas acogen muy bien a las jóvenes, que aportan alegría y frescura. A la vez, las jóvenes escuchan, aprenden y tienen referentes claros. Vivimos una situación muy armónica y eso también nos hace diferentes”.

En cuanto a figuras clave, García Cuenca destaca el papel de las capitanas y el nivel de la portería. “Tenemos una portera excepcional, a la que considero dentro del Top 3 mundial”, afirma sin dudar.

La medalla lograda con un grupo tan joven supuso un punto de inflexión. “Demostró que lo que estamos haciendo funciona y reforzó todo el trabajo previo”. Si tiene que quedarse con un momento concreto, lo tiene claro: “El partido por el bronce europeo”.

Mirando al futuro, los objetivos se mantienen con cautela. A corto plazo, la prioridad es seguir en la Pro League. Para el Mundial, el mínimo sería alcanzar los cuartos de final, aunque sin adelantar escenarios. A largo plazo, el sueño pasa por mantenerse entre las mejores y llegar a las puertas de unos Juegos Olímpicos dentro del Top 4.

Más allá de lo deportivo, García Cuenca reconoce que la gestión humana ha sido su mayor reto personal. Adaptarse al trabajo con un grupo femenino, apoyarse en el staff y contar con una psicóloga han sido claves en un proceso que, según asegura, ha tenido un feedback muy positivo por parte de las jugadoras.

Y cuando pase el tiempo, su deseo va más allá de los resultados. “Me gustaría que nos recordemos desde lo humano. Poder seguir teniendo relación, cariño, amistad. Que sientan que han aprendido conmigo. Para mí, primero va la parte humana, luego el desarrollo como jugadoras y, por último, los éxitos”.

Un mensaje que define a un seleccionador que entiende el alto rendimiento desde la exigencia, pero también desde las personas. Así lo cuenta Carlos García Cuenca en HA10, poniendo voz a una selección que no deja de crecer.

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Begoña Lazcano, del intento fallido al sueño olímpico

Silvia Romera / 05-02-2026

 
 

El nombre de Begoña Lazcano lleva más de una década ligado al piragüismo de alto nivel. Con más de veinte títulos de campeona de España y medallas internacionales en Campeonatos del Mundo y de Europa, la palista vasca se ha consolidado como una de las grandes referentes del kayak femenino en aguas tranquilas. Su llegada a la élite no fue fruto de una decisión repentina, sino de un proceso progresivo que fue moldeando tanto a la deportista como a la persona.

Su historia con el piragüismo comenzó casi por casualidad. Un verano distinto, que pasó cerca de casa por motivos familiares, la llevó a probar varios deportes junto a uno de sus mejores amigos. “El piragüismo fue en el que terminamos”, recuerda en su entrevista con HA10. El buen ambiente y la novedad del deporte hicieron que, con apenas diez años, Begoña comenzara a competir a nivel autonómico y nacional. “Una cosa va llevando a la otra y pasa de ser puro entretenimiento a que se te empiecen a abrir posibilidades”, explicaba la deportista. La idea de dedicarse profesionalmente no apareció de golpe, sino de forma gradual. “Fue un poco paulatino”, afirmaba para HA10, siempre compaginando entrenamientos y estudios.

Especialista en kayak de aguas tranquilas, Lazcano compite en embarcaciones estrechas y rápidas que exigen un elevado nivel físico y una técnica muy depurada. “Tu cuerpo se va para un lado o para el otro porque es una piragua muy inestable. Quizás lo más complicado es el equilibrio”, señalaba Begoña. La competición se desarrolla en superficies aparentemente calmadas, donde cualquier pequeño desajuste puede resultar determinante.

Uno de los rasgos distintivos de su carrera es la versatilidad. Begoña ha competido tanto en pruebas individuales como en embarcaciones de equipo, además de hacerlo en distintas distancias. “La particularidad de nuestro deporte es que realmente es un deporte individual y de equipo a la vez”, explicaba para HA10. En la actualidad está más centrada en K2, aunque no renuncia a seguir compitiendo en K1. Sobre la diferencia entre modalidades, Lazcano lo tiene claro: “En equipo es como que todo se comparte. Disfrutar de las alegrías en equipo me parece muy gratificante”, “En el individual todo depende de ti. Hay más soledad, para lo bueno y para lo malo”.

El sueño olímpico ha sido una constante en su trayectoria, aunque no siempre fácil de materializar. En Río 2016 se quedó a las puertas, una experiencia que vivió como un regalo por su juventud. La situación fue distinta en Tokio 2020, donde la no clasificación le dejó una sensación de vacío. “Nos habíamos puesto muchas esperanzas y no conseguirlo me afectó bastante”, admite en su entrevista con HA10. Pese a ello, decidió continuar convencida de que tenía nivel suficiente. “Creí en ello y lo seguí intentado”, afirma Begoña.

El esfuerzo terminó dando frutos. En una final decisiva de la Copa del Mundo de Szeged, en la modalidad de K1 500 metros y jugándose la plaza para París 2024 frente a otra palista española, Lazcano cruzó la meta sabiendo que había logrado el objetivo. “Fue una de las sensaciones más gratificantes que recuerdo. En ese momento piensas que todo ha merecido la pena”, explicaba para HA10.

Tras haber vivido ya la experiencia olímpica, Lazcano afronta el futuro con ambición. A corto plazo, su objetivo es mantenerse entre las mejores de España para seguir representando al país en competiciones internacionales. A largo plazo, el sueño permanece intacto: volver a unos Juegos Olímpicos y mejorar lo realizado en París. “Si tienes oportunidad de hacerlo por segunda vez seguramente puedas mejorar. Me gustaría volver a repetir para dar mi mejor versión”.

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Alba Riera, campeona de trial que convirtió las lesiones en impulso

June González / 05-02-2026

 
 

Alba Riera nunca ha perdido de vista el motivo por el que empezó en el trial: disfrutar. Su primer contacto con este deporte llegó gracias a su hermano; al verlo entrenar, ella también quiso probar. Desde HA10 hemos podido conocer más de su historia.

No recuerda con exactitud aquel inicio, pero sí que le gustó desde el primer momento. El trial nunca fue una obligación, sino una forma de hacer deporte y pasarlo bien. Con el paso del tiempo, también fue creciendo su compromiso. El punto de inflexión llegó cuando, con solo nueve años, pudo competir por primera vez en un campeonato del mundo en categorías infantiles. Fue entonces cuando el trial empezó a ocupar un lugar más serio en su vida.

Sin embargo, el camino no ha sido sencillo. Las lesiones han marcado algunos de los momentos más difíciles de su carrera. El episodio más complicado llegó en 2024, durante el Campeonato de Europa. Una lesión de espalda la dejó prácticamente inmovilizada, obligándola a pasar semanas en la cama sin poder ir a clase ni entrenar. “Fue un golpe de realidad”, reconoce. Arrastraba molestias desde hacía años, pero nunca hasta ese extremo. Aun así, forzó su cuerpo para competir en las semifinales, logrando incluso clasificarse para la final. Sin embargo, el cuerpo dijo basta. Tras terminar las semifinales, tuvo que ser trasladada en ambulancia y se vio obligada a renunciar a la final.

Aquella pausa lo detuvo todo. Visitas a médicos, sesiones de fisioterapia y opiniones distintas marcaron un proceso de recuperación largo y exigente. Poco a poco, volvió a entrenar con un único objetivo en mente: llegar al Mundial. Sin apenas preparación, afrontó la cita sin presión; el simple hecho de estar allí ya era un triunfo. Con apenas una semana y media o dos de entrenamientos, su meta era disfrutar y ganar experiencia. Clasificó tercera en semifinales y, en la final, salió sin nervios, centrada únicamente en disfrutar. Finalmente, tras pequeños errores de las favoritas, pudo proclamarse campeona del mundo.

En 2025, el reto fue diferente: revalidar el título. La presión ya no venía de fuera, sino de ella misma. “He ganado una vez, ahora tengo que volver a ganar”, pensaba. Aunque con el tiempo ha aprendido a relativizarlo, reconoce que cuando estás en esa situación, la autoexigencia es enorme.

De cara a 2026, su mensaje es claro. Es joven y aún tiene mucho por vivir. Los estudios siguen siendo una prioridad y la bicicleta, una pasión. Su objetivo no es ganar a cualquier precio, sino disfrutar. El día que deje de hacerlo, asegura que cambiará de deporte o de camino.

Más allá de los títulos, el trial le ha aportado valores fundamentales: madurez, capacidad de superación y una forma de entender la vida. “No siempre es fácil, hay problemas y hay que aprender a solucionarlos”, afirma. Por eso anima a todo el mundo a practicar deporte, no para ganar, sino para disfrutar, hacer amigos y crecer. Porque cuando el objetivo es únicamente vencer, muchas veces nada sale bien.

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Carlos Alcaraz: el tiempo ya no juega contra él

Raúl Peraza / 05-02-2026

 
 

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Queralt Casas: madurez, constancia y equilibrio en la élite del baloncesto femenino

Ana María Oprea / 04-02-2026

 
 

La jugadora del Valencia Basket, una de las referentes del baloncesto femenino español, repasa su trayectoria profesional y personal en una entrevista marcada por la reflexión y la honestidad. Desde sus inicios precoces hasta su consolidación en la Liga Femenina, Queralt Casas ha construido una carrera caracterizada por decisiones valientes, madurez temprana y una relación con el deporte basada en el equilibrio.

Fuera de la pista, la jugadora se aleja de cualquier estereotipo de estrella. Valora los momentos de calma, el tiempo en casa y la cercanía con su entorno más íntimo. “Me gustan mis momentos de calma, de estar en casa, de pasear con mi perro, momentos en familia, amigos”, comenta para HA10, elementos que considera esenciales para mantener el equilibrio emocional tras años de alta exigencia competitiva.

Casas identifica un momento decisivo en su carrera: su traslado a Barcelona a los trece años para ingresar en la residencia Blume. “Tuvo un punto de inflexión el hecho de irme de casa a los trece años”, recuerda. Aquella decisión implicó renuncias importantes, como abandonar el taekwondo, disciplina en la que también destacaba. “Tuve que dejar el taekwondo y otras cosas para dedicarme al baloncesto”, explica. Con el tiempo, la jugadora ha valorado la dimensión de aquella decisión y el impacto que tuvo en su madurez personal, al enfrentarse a responsabilidades y sacrificios propios de un camino profesional temprano.

Su carrera ha estado estrechamente vinculada a experiencias internacionales. Su primera etapa fuera de España, en Turquía, supuso un cambio radical a nivel cultural y personal, obligándola a adaptarse a un entorno completamente nuevo. “Sobre todo madurez, tanto dentro como fuera de la pista”, señala Queralt para HA10. Más tarde, su paso por Francia se consolidó como uno de los momentos más sólidos de su trayectoria, en una liga exigente que potenció sus virtudes físicas y técnicas.

Desde hace siete temporadas, Casas forma parte del proyecto del Valencia Basket, donde se ha convertido en una referencia tanto dentro como fuera de la pista. Su continuidad en el club se explica por la afinidad entre sus valores personales y la identidad de la entidad, basada en compromiso, trabajo colectivo y estabilidad.

La jugadora aborda el deporte desde la profesionalidad y la constancia, consciente de que el rendimiento no siempre es lineal. Con los años, ha aprendido a gestionar altibajos, apoyándose en la experiencia y en una visión más amplia del juego, más allá de las estadísticas individuales. “A mí se me ha dado siempre muy bien la presión”, afirma, destacando que los partidos importantes actúan como estímulo y no como carga.

Esta capacidad para rendir en escenarios decisivos se construyó desde etapas tempranas, cuando asumió roles de responsabilidad en competiciones de máximo nivel, lo que le permitió normalizar la exigencia competitiva.

En el plano internacional, una de las decisiones más relevantes de los últimos años ha sido su pausa con la selección española. Lejos de una ruptura, la jugadora explica esta elección como una necesidad personal tras años de dedicación continua al baloncesto de élite. “Necesitaba tiempo para mí y para los míos”, aclara.

De cara al futuro, Casas mantiene sus opciones abiertas. Su retirada aún no tiene fecha y no descarta continuar vinculada al deporte desde una perspectiva más vocacional, especialmente en la transmisión de valores y experiencias a los niños. En lo deportivo, mantiene un objetivo simbólico: la Euroliga. “Me gustaría ganar una Euroliga antes de retirarme”, afirma, un deseo que convive con la satisfacción de una carrera construida desde la constancia, la adaptación y la madurez.

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Ana Romero: pasión, veteranía y experiencia en el futsal español

Víctor Nieto / 03-02-2026

 
 

El Ourense se encuentra actualmente como noveno clasificado, a una distancia de nueve puntos de los play-offs para disputar el título de liga. Entre los nueve primeros, el conjunto gallego es el segundo equipo con más goles encajados y el tercero que menos anota. “Hemos tenido muchos fallos a nivel defensivo en acciones a balón parado, y eso nos ha perjudicado en muchos partidos, y entonces tenemos que mejorar sobre todo en ese aspecto. Y luego, de cara a puerta, tenemos que aprender más, porque sí que es verdad que tenemos muchas ocasiones, llegamos bastantes veces, pero no las finalizamos para que sean gol y esto nos está perjudicando bastante.

El equipo perdió partidos de liga como contra el Poio o el Melilla en el que la clave residió en las transiciones defensivas. “Sí que es verdad que obviamente te enfrentas a equipos con mucha calidad como es el Melilla y en este caso el Pollo, que te hacen el ataque perfecto y te encajan gol. Entonces hay que minimizar todos los errores, sobre todo que dependen de nosotras, y para poder la segunda vuelta tener un poco más de efectividad”.

La portera murciana utiliza la meditación y la práctica de yoga para mantenerse concentrada en cada segundo de cada partido. Además, a la hora de disputar finales de fútbol sala, Ana nos comenta que el ritual es el mismo, pero que hay un factor extra que te hace entrar en un estado en el que no ves más. “Mi ritual de mantener la concentración, a mí me gusta mucho la meditación y me gusta mucho el tema del yoga y ahí se utilizan muchos mantras.” “Lo que pasa es que sí que inconscientemente hay un factor extra, que hay una energía, que no sé cómo explicártela, que solo se siente cuando lo juegas y que te hace entrar en un estado que no ves nada más. No ves gradas, solo ves juego”, comenta para HA10.

Ana conquistó con el Burela la Liga española, la Copa, la Supercopa y la Recopa en tan solo dos años. Ante esto, la murciana nos comenta las principales claves de ese equipo ganador de tantos títulos. “Yo creo que fue tanto trabajo y tanta apuesta que había por el club, por el femenino, sobre todo lo que hizo que ganáramos. Porque yo llegué y llevaba una época que el Burela había ganado todo y después hubieron problemas en el club y llevaban varios años sin ganar y parece que nos costaba ganar, pero desde que ganamos la Copa de la Reina, el club siguió ganando hasta el año pasado, que ya ahora por motivos económicos no ha podido mantener la plantilla”.

Además de haber sido convocada numerosas veces por la “roja”, Ana ha disputado torneos de talla mundial durante toda su carrera. La portera nos cuenta cómo se gestiona la competencia interna dentro de la selección española. “Siempre se ha visto rivalidad entre porteros y a mí, sinceramente, me gusta ayudar mucho a la portera en la que está y sentir eso desde fuera siempre me gusta. Con esto quiero decirte que jugar, claro que quiero jugar, pero entiendo que hay momentos para todo”.

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Brea y Calvo imponen su ritmo y conquistan la final femenina de la Hexagon Cup

Ana María Oprea / 03-02-2026

 
 

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Di Nenno y Tello brillan en la final masculina en la Hexagon Cup en Madrid

Gonzalo Díaz / 02-02-2026

 
 

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Nora Martínez, una vida ligada al fútbol por disfrute y diversión

Carlos Castillo / 02-02-2026

 
 

Nora Martínez es defensa del CD Chiloeches, club guadalajareño que milita en la Primera División femenina de fútbol sala. El equipo atraviesa una situación compleja en la clasificación, pero tanto el vestuario como el cuerpo técnico mantienen la confianza en revertir la dinámica y firmar una segunda vuelta que les permita escalar posiciones. En HA10, la pívot repasa su trayectoria en el futsal y su presente deportivo.

Nora Martínez encarna muchos de los valores asociados al fútbol sala: inicio precoz, constancia y una relación genuina con el balón. Su historia con el deporte no comienza en una pista profesional, sino en espacios cotidianos, cuando jugar era sinónimo de diversión. “Realmente llevo jugando al fútbol desde que aprendí a ponerme de pie, jugando en el parque o en el patio del colegio. Como te digo siempre he estado jugando al fútbol por disfrute y diversión, aunque no tuviera equipo, entonces cuando se dió la oportunidad en mi colegio que lo metieron como una actividad extraescolar, se lo dije a mis padres y desde entonces he seguido eligiendo el fútbol sala hasta el día de hoy”.

El estreno en la élite supuso para ella uno de los recuerdos más intensos de su carrera, marcado por una mezcla de ilusión y responsabilidad. “Es un día con muchas emociones desde que te levantas por la mañana hasta que llega la hora del partido. Recuerdo que tenía mucha ilusión y ganas por jugarlo y en ese momento solo piensas en salir concentrada y disfrutar por estar viviendo lo que un día soñaste”.

En su evolución como jugadora, Nora reconoce influencias procedentes tanto del fútbol once como del propio futsal. “soy muy fanática del fútbol 11, concretamente del Atlético de Madrid y la persona que más me ha inspirado, aunque no fuese jugador de fútbol sala es Antoine Griezmann.Referentes te diría que no he tenido como tal, pero inspirarte te acabas inspirando de un montón de jugadores que vas viendo. Por ejemplo, actualmente Ana Luiza, la pívot del Torreblanca Melilla me parece una jugadora admirable en todos los aspectos del juego. Su calidad técnica y estética me encantan y creo que en un futuro conseguirá ser la mejor jugadora del mundo”.

Fuera de la pista, su perfil destaca por la compatibilidad entre deporte de alto nivel y formación académica, una combinación cada vez más frecuente entre deportistas jóvenes. “El año pasado terminé la carrera de psicología y este año me encuentro haciendo el máster habilitante por las mañanas mientras lo compaginó con los entrenamientos por la tarde”.

Como en la mayoría de jugadoras de la máxima categoría, el horizonte internacional forma parte de sus aspiraciones. “al final creo que es el sueño de todo deportista el poder representar a tu país. Mi debut soñado sería con una buena victoria y marcando gol”.

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